La inteligencia es la capacidad de relacionar conocimientos que poseemos para resolver una determinada situación. Si indagamos un poco en la etimología de la propia palabra encontramos en su origen latino inteligere, compuesta de intus (entre) y legere (escoger). Por lo que podemos deducir que ser inteligente es saber elegir la mejor opción entre las que se nos brinda para resolver un problema. Por ejemplo, si a una persona se le plantea subir al tejado de una casa, la persona seleccionará los instrumentos que cree necesario para subir, pues con los conocimientos que ya posee (lógicos, matemáticos, ...) ha ideado una forma para ejecutar una acción que le permitirá subir al tejado. Unos dirán que con una escalera, otros con una cuerda, otros necesitarán una serie de instrumentos, ... Una persona más inteligente que otra escogerá una opción mejor que otra.[1]

la inteligencia no es algo por sí solo. Necesita de otras capacidades humanas para poder ser tenida en cuenta. La percepción, por ejemplo, juega un papel importantísimo en la inteligencia, además de la memoria.
Imagina que puedes entender a la perfección el Teorema de Stokes, de un plumazo, pero si tu capacidad mental te impide memorizarlo más de dos minutos, ¿serías inteligente?[2]


Aún así está comprobado que definir la inteligencia es muy complicado, pues existen muchas teorías y muchos puntos de vistas en los que creer, algunos muy dispares. Sin embargo, si no quieres calentarte el coco demasiado cuando te pregunten ¿qué es la inteligencia? responde sutilmente: una palabra.
  1. ^ http://www.genciencia.com/otros/que-es-la-inteligencia
  2. ^ http://espaciociencia.com/que-es-la-inteligencia/